Controversia y dilema por idea de IVA a toda la canasta familiar

Dos propuestas levantaron una gran polvareda en el entorno económico esta semana: el gravar todos los productos de la canasta familiar y el aumento extraordinario del salario mínimo tienen al Ministerio de Hacienda echando números, antes de la presentación de las reformas anunciadas para, según lo dicho por el Gobierno, “poner la casa en orden”, tanto en términos económicos como en generación de equidad.

Al presidente Iván Duque, los planteamientos le generan sendos dilemas. En primer lugar, incluir o descartar en el proyecto de reforma tributaria la idea de su ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, de poner IVA a toda la canasta familiar, que aunque incluye un mecanismo para devolver el dinero a los pobres, sigue siendo una medida impopular. Y en segundo lugar, debe decidir si acoge o descarta el proyecto del líder de su partido, el expresidente y senador Álvaro Uribe, de pedir facultades para un alza extraordinaria del salario mínimo.

En medio de este debate está la necesidad de aumentar los ingresos públicos de la Nación, vía impuestos, pero también cumplir la promesa presidencial de impulsar el crecimiento aumentando la productividad de las empresas con reducción de la carga impositiva para que generen empleo.

Es allí donde se enlazan las dos propuestas, una de iniciativa parlamentaria, radicada por Uribe, que da las facultades por seis meses. La segunda, idea de Carrasquilla, apunta a cobrar IVA a los bienes y servicios de la canasta familiar que aún no pagan, para devolverles a los más pobres, con el argumento de que son los colombianos de mayores ingresos los que se benefician de los descuentos del IVA.

El dilema planteado por los expertos es que el aumento del salario mínimo desestimularía la generación de empleo, impulsando más la informalidad laboral, lo que reduciría las posibilidades de consumo de aquellos que pagarán el IVA de la canasta con las esperanza de que se los devuelvan.

La controversia más candente está alrededor del IVA, con quienes dicen que la medida sería inviable frente a los que, al contrario, ven que se puede aplicar y existe la infraestructura para devolver a los pobres el dinero “desde mañana mismo”.

Según sustentó el ministro Carrasquilla en la Convención Bancaria en Cartagena, un estudio del 2013 que tiene como base el consumo de los hogares colombianos, los precios y la tasa de IVA muestra cómo los hogares más pobres del país se ahorrarían 18.000 pesos en el pago del impuesto si toda la canasta estuviera gravada, mientras que los hogares de más ingresos se ahorrarían 278.000.

Tal cálculo llevó al ministro a decir: “Tiene toda la lógica decir ¿por qué no gravo toda la canasta y les devuelvo a los hogares del decil 1 18.000 pesos, y a los del decil 2 27.000, y saco los recursos de los dineros que están pagando los hogares del decil 10”.

Hay que recordar que ya en el 2003 se intentó hacer lo mismo, pero la Corte Constitucional declaró inexequible la iniciativa.

No obstante, en esta oportunidad, según ha sustentado el Ministro, ya existen los mecanismos adecuados para hacer una devolución a los más pobres, como es la base de datos del Sisbén.

En ese contexto, las reacciones son de todo tipo, lo que llevó a Carrasquilla a expresar que el debate de la reforma tributaria promete ser interesante.

La Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), en cabeza de Jorge Bedoya, manifiesta su desacuerdo porque sería generar un impacto a productos como arroz, pollo o huevos; mientras que, para el centro de estudios económicos Anif, la medida generaría ingresos públicos para hacer mayor inversión social, lo que generaría equidad.

La sustentación de Anif se basa en que, pese a la reforma tributaria del 2016 que incrementó la tarifa del IVA general, del 16 al 19 por ciento, el recaudo en Colombia de este gravamen sigue por debajo del promedio de las economías grandes de América Latina, que es del 7,3 por ciento del PIB.

Esto debido a que “la tasa efectiva es del 17,9 por ciento debido a la decisión de mantener tasas preferenciales del 0 y el 5 por ciento para bienes diferentes a los de la canasta, al tiempo que persisten altos niveles de evasión-elusión”.

Por ello, para Anif, más que gravar los productos básicos, la nueva reforma tributaria debería plantear que se lleve la tasa del 19 por ciento a aquellos bienes y servicios con tasa entre 0 y 5 por ciento, garantizando que los de la canasta familiar sigan sin impuesto.

Por su parte, Orlando Villabona, docente de la Universidad Nacional, cree que los más golpeados con la idea de Carrasquilla serían las familias de la clase media, que no van a tener ninguna devolución del IVA y sí se les va a incrementar mucho el costo de vida.

Sobre el tapete también está el costo político de una gravación a la canasta familiar, por lo que hay que recordar que Carrasquilla no ha precisado aún si al gravar toda la canasta familiar bajaría de nuevo la tasa general del IVA, del 19 al 16 por ciento, lo que para algunos analistas sería lo más viable políticamente, de cara al debate en un Congreso que se prepara para las elecciones regionales en el 2019.

 

Tomado de El Tiempo

https://m.eltiempo.com/economia/sectores/controversia-y-dilema-por-idea-de-iva-a-toda-la-canasta-familiar-260214

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