Empresas Rurales Inclusivas de Latinoamerica y El Caribe se reunieron en Colombia

EMPRESAS RURALES INCLUSIVAS DE LATINOAMERICA Y EL CARIBE

 “GESTIONAR LA PAZ” 

Por: Martha Sofía Medina Cuervo.

Siete países latinoamericanos viajaron hacia Tibasosa, Colombia para abrazar a este país con sus experiencias productivas; fuerza y razón del crecimiento de  empresas rurales, que emergen al desarrollo cifrado en la calidad de vida de miles de familias y sus pueblos. Allí, en este rincón de olores a fruta feijoa, de calles amables y de buganviles enredados en los muros del tiempo, la cita con la paz sostenible propuso nuevas dinámicas de negocio, tanto para anfitriones como visitantes.

El II Foro Regional de Empresas Rurales Inclusivas trazó alianzas, “Rutas de Aprendizaje” y abrió un abanico de posibilidades -sobre todo- en la gestión de conocimiento «investigativo»  y de las prácticas locales. En esa Ruta, la Cooperativa Multiactiva de Comerciantes y Productores del Oriente: “Coomproriente”, recibió a los participantes demostrando la capacidad de perseverancia y decisión frente a la adversidad. Pero más allá de ello, le apostó a la   dirigencia y servicio al cliente por parte de los propietarios productores, similar y de acuerdo a su nivel: la Central de Cooperativas del Campo de Nicaragua.

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, “FIDA” como sustento financiero y la Corporación “Procasur”, transfiriendo prácticas metodológicas, experiencias de gestión de conocimiento local, promoviendo la inclusión de líderes y jóvenes rurales, soporta el pilar del Foro que conlleva a la apuesta de  innovación y  nuevas “puntadas” en el tejido de la Red.

Gran porcentaje de las sesenta empresas participantes, han hecho su recorrido por la vía de las alianzas, lo que les ha permitido articular experiencia y acompañamiento. Sin embargo la gestión de finanzas, ha sido un factor adverso a organizaciones en crecimiento. Seguramente, algunos modelos de negocios en sus respectivos países, la falta de visibilización de sus prácticas y aciertos en favor de las comunidades, la indiferencia gubernamental y la negación de participar en la construcción de políticas públicas, no permiten avanzar a pasos que otros ya tomaron por tiempo y decisión.

Ante la perspectiva,  El II Foro a través de “Procasur”, ejercitó las habilidades para tejer redes, proponiendo expandir las capacidades de los asistentes. Las dinámicas de innovación, como punto de partida para vislumbrar conexiones y afianzar las capacidades de los productores en favor de las empresas.

 

Después de dos años de lanzada la Red, por iniciativa de la Federación de Cooperativas Agroindustriales de Nicaragua, FENIAGRO, el crecimiento mide sus compromisos y objetivos. De ocho a ciento veinticuatro organizaciones y veinte mil productores hablan de un cúmulo de experiencias y estrategias para mejorar y replicar en otros contextos de América Latina y El Caribe, pero siempre sobre la premisa eje: Hacerlas sostenibles. Y esa precisamente constituyó el valor principal de las participantes que, a través de las conferencias, paneles, talleres y bolsa de alianzas, registró el estado de sus empresas.

Organizaciones como “El Ceibo” de Bolivia,  “Unocace” de Ecuador, cada una en su nivel, dan cuenta del grado de avance asociativo desde las bases y una fuerte cadena de valor que apunta al mercado justo en su producto, cacao orgánico. La experticia y aseguramiento de mercados en Europa especialmente, podrían eventualmente abrir puertas a cooperativas, como “Izalcos” de El Salvador, que pese a sus inicios y tamaño de producción, busca el fortalecimiento organizacional y la generación de estrategias de comunicación para avanzar en las capacidades de  sus asociados y por ende la productividad. “Chocolate Colombia”, por esa vía del producto nativo. El cacao como renglón comercial de varios países latinoamericanos, genera interés en otros continentes, dada su calidad y trazabilidad en sus derivados.

Entre tanto “Fecoprod” de Paraguay sigue la línea de fortaleza en su movimiento cooperativo, garantizando la planeación de proyectos y educación técnica a los productores: Sesenta por ciento de sus cooperativas son industrializadas. La defensa gremial, desarrollo rural y mejoramiento permanente de competitividad de sus asociadas, podrían constituirse en aporte a las empresas de la región, como es el caso” Media Luna” mini Industria de Cuba, cuya capacidad de procesamiento industrial del país ha quedado por debajo del crecimiento actual, sumado al dudoso futuro de la producción de frutas: Las grandes industrias existentes solo pueden trabajar durante las campañas y este negocio reivindica las pérdidas de los pequeños productores.

Los jóvenes rurales, que vienen ganándole horas a los adultos, pero que aún es necesario observarlos con lente zoom, alcanzan a tranquilizar el propósito real de saberlos herederos de las organizaciones productoras de Latinoamérica. En este  segmento, “Asoje”, fortalece las capacidades de jóvenes colombianos, promoviendo las nuevas ruralidades con expectativas de cultivar el campo y diseñar programas agroindustriales. “La Cooperativa Los Pinos” del Salvador en capacidad de  transferir activo de vida, se constituye en una pieza definitiva para completar el juego serio de roles, que deben tomar los hijos de asociados en el desarrollo rural, especialmente en el área de turismo comunitario y el “café oro” exportable. Por su parte Perú también llega con aventajado promedio en la gestión laboral, especialmente con los jóvenes y las mujeres que siguen adaptando las organizaciones a través de su grado de responsabilidad. «Los nuevos socios» que están en permanente  actualización y profesionalización , han sumado a las ventajas competitivas en cuanto a la producción y comercialización de los granos, como es el caso concreto de la Central Agroandina del Perú, CAAP.

La Casa, “Confederación Agrosolidaria”, con seis federaciones y cinco seccionales, sumaron al Foro el recorrido de veinticinco años de experiencias; abrieron las puertas a la hermandad con su especial gastronomía y expresiones artísticas de la tierra del sol. Por su parte, “Territorio de Aprendizajes” de Belén de Umbría, Risaralda afianzó confianza en los nacionales para replicar; Van ajustando el modelo  los departamentos de Santander, con “Agrosolidaria Charalá” y “Agrosolidaria Chocó” y otras organizaciones del Continente. Territorios de Aprendizaje es una herramienta para el desarrollo de capacidades y el escalonamiento de innovaciones locales.

Finalizado el Encuentro latinoamericano, el reconocimiento al modelo asociativo,  es evidente como eje para el desarrollo sostenible: Compromiso, gestión ante entidades gubernamentales, alianzas, estrategias de visibilización y comunicación, además del involucramiento del componente técnico transversal a los futuros proyectos, se constituyen en tareas sin tregua…Seguir tejiendo la Red

 

 

 

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